3.5 Esterilidad e infertilidad

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La esterilidad es la incapacidad de una pareja para concebir hijos en un plazo, que según la edad y las circunstancias, varía de uno a dos años desde el inicio de las relaciones sexuales en que no se ha utilizado ningún tipo de anticonceptivos, incluidos los naturales. El 20 - 25% de las parejas que inician las relaciones sexuales regulares sin utilizar métodos anticonceptivos consiguen la gestación en el primer mes, el 63% en los primeros 6 meses, cerca del 85% en el primer año y el 92% durante el segundo año. Alrededor del 15% de las parejas en España tienen problemas de esterilidad y debido a una serie de factores (especialmente medioambientales y también en el deseo de maternidad cada vez mas postergado en la edad de las mujeres) éste porcentaje aumenta contínuamente.

La infertilidad es la incapacidad de tener hijos pero no de generar embarazos, que en el transcurso de la gestación y por diferentes causas, maternas, paternas o fetales, acaban en abortos (aborto de repetición).

El estudio de la pareja estéril o infértil es complejo y debe considerar numerosas causas en la mujer, en el hombre y mixtas, por lo que es conveniente seguir unos protocolos de actuación en el diagnóstico y tratamiento (de la OMS, SEGO u otras sociedades científicas) para conseguir mayor efectividad en el menor tiempo posible. En el 50% de los casos, la causa de esterilidad corresponde a un factor femenino, el 40% a un factor masculino y en el resto a un factor mixto. En un 10 a 15% de los casos se desconoce la causa a pesar de completar el estudio de la pareja. Las causas mas frecuentes de esterilidad son, en el varón, las alteraciones espermáticas; y en la mujer, problemas de la ovulación y obstrucción de las trompas de Falopio.

Es recomendable iniciar tempranamente (antes de trasncurrido un año de relaciones sexuales regulares no protegidas) el estudio de esterilidad en las siguientes circunstancias:

- En la mujer: antecedentes de amenorrea, oligoamenorrea, embarazos ectópicos, enfermedad pélvica inflamatoria, endometriosis, cirugía pélvica, anormalidades genitales, anomalías del perfil hormonal, o incluso edad menor de 35 años con más de 12 meses de esterilidad o mayor o igual a 35 años con mas de 6 meses de esterilidad.

- En el hombre: anomalías en el espermiograma, antecedentes de cirugía urogenital, infecciones de transmisión sexual, varicocele, criptorquidia, quimioterapia / radioterapia o anormalidades genitales.

 

En la primera visita de la pareja, se abre una historia clínica y se realizan varias pruebas complementarias. En la mujer incluye una  exploración general, genital y mamaria, citología cervico-vaginal,  analítica (hemograma, serología para Hepatitis B y C, VIH y Sífilis, perfil hormonal, incluyendo FSH, LH, estradiol, TSH y prolactina) y ecografía transvaginal valorando patologías de los órganos genitales internos, en especial, de los ovarios.

 En el hombre, se realiza una exploración general, que incluye exploración mamaria (para descartar ginecomastia),  abdominal (para descartar criptorquidia y hernia inguinal) y  genital (valora la anatomía de los genitales, incluyendo palpación de los epidídimos y los vasos deferentes, para excluir varicocele e hidrocele). La analítica  incluye una analítica general (incluye  serología de Hepatitis B y C, VIH y Sífilis) y un seminograma (o espermiograma, que valora volumen, recuento, motilidad y morfología de los espermatozoides).

En caso de que las diferentes pruebas realizadas a la pareja no sean normales, es necesario completar el estudio con otras pruebas. En la mujer, se puede realizar una histerosalpingografía (HSG) para verificar la permeabilidad de las trompas de Falopio o una laparoscopia e histeroscopia. En el hombre, además de determinadas analíticas, se solicita una biopsia testicular y en casos sospechosos de anomalías en cromosomas sexuales, se realizará un cariotipo.